La estructura de una novela casi siempre está planeada en el papel (ambiente, desarrollo, clímax, resolución), se define el narrador, se dan los personajes, la psicología y el pasado, se explora el trasfondo, etc.
Esta
cuestión tiene varios aspectos.
Digo "casi siempre" porque algunas personas son tan intuitivas que pueden saltarse uno o más pasos y simplemente comenzar a escribir, al igual que algunas personas no necesitan un mapa y se conforman con una brújula.
Pero más allá de este arduo trabajo, una
novela se debería escribir para contestar algo que inquieta al escritor y que
tiene que ver con la existencia humana. Muchas veces contesta algo fundamental
que nos preguntamos, tal vez nos la hemos pasado buscando un libro que nos lo
explique y no lo hemos encontrado.
Si visitamos un lugar que nos impresiona (y nos impresiona porque a nivel profundo
toca una inquietud que ya tenemos), como una iglesia o un convento, podemos
preguntarnos qué pensaban los que lo
construyeron, eso siembra el germen para escribir una novela.
Así nacieron las novelas los Pilares de la Tierra y La Catedral del Mar.
Puedes empezar escribiendo cuentos cortos, para ir dominando estructuras en cada capítulo, conflictos y desenlaces.
De ahí puedes entrelazar cuentos que puedan estar relacionados entre sí, añadirle personajes, lugares y situaciones.
No guardes tu idea para otra ocasión, aprovecha y escríbelo en lo que este a tu alcance como tu móvil, pape, etc.
Encuentra la palabra correcta, escríbela.
3. Termina lo que estás escribiendo.
No importa lo que tengas que hacer para terminarlo, termínalo.
Léelo imaginando que nunca antes lo has leído. Muéstraselo a amigos cuya opinión respetes y a los que les gusten cosas del estilo de la que has escrito.
5. Arréglalo.
Recuerda esto: tarde o temprano, antes de que alcance la perfección, tendrás que dejarlo ir y avanzar o empezar a escribir tu siguiente trabajo. Buscar la perfección es como intentar alcanzar el horizonte. Avanza.
8. La principal regla de la escritura es que, si lo haces con suficiente confianza y seguridad, podrás hacer lo que quieras.
(Puede que esto sea una regla también válida para la vida, pero desde luego es cierta para la escritura). Por eso escribe tu historia como necesite ser escrita.
Escribe de forma honesta y cuéntalo lo mejor que puedas, pero no te detengas





